María Digna Escurra, "La Sirena del Río Paraguay"
- Kuña Sports
- 18 mar
- 3 Min. de lectura
En este especial por el Día de la Mujer Paraguaya recordamos a María Digna Escurra, una nadadora de aguas abiertas que escribió su nombre y el de nuestro país en la historia grande de la natación.

Por Laura R. Morel.
¿Cuántos paraguayos, especialmente los más jóvenes, saben de quién estamos hablando cuando leemos "La Sirena del Río Paraguay"? Muy pocos o casi nadie, seguramente. Y aquí no se trata de culpar ni juzgar, porque si algo está bien claro es que como país no sabemos preservar a nuestros héroes deportivos.
El sobrenombre corresponde a María Digna Escurra Colls, cuyo nombre debería estar en todos lados y la fecha del 25 de marzo debería ser recordada como lo que es desde el año 1957: histórica.
Es que ese día la nadadora de 26 años llegaba a Itá Enramada desde la ciudad de Concepción, tras nadar 318 kilómetros durante 4 días, en un tiempo de 80 horas y 45 minutos. Con esos registros lograba un nuevo récord mundial femenino de permanencia en el agua y, hasta ahora, el Top 6 del “24-Hour Club” de la World Open Water Swimming Association, que incluye mujeres y hombres.
La paraguaya, que aparece dos veces en esa prestigiosa lista con otro récord anterior de 38 horas y 20 minutos (de Asunción a Formosa en 1954), sigue siendo la mujer con el mayor tiempo de permanencia en el agua.
En 2012, un año antes de su muerte, “Nina” rememoró su histórica carrera en una entrevista concedida a la Agencia de Información Pública IP. En ella mostró cómo, aunque hayan pasado 55 años, aún tenía tan viva en la memoria todo lo ocurrido.
Aprendió a nadar casi a la par de haber aprendido a caminar. Y, si bien practicó numerosos deportes y hasta se recibió de profesora de Educación Física (la primera de su época), fue la natación el deporte que la conquistó y el que la puso en 1952 en la mira del entrenador que cambió su vida: Armando Burifaldi.
Con el antecedente de haber sido el primero en completar el recorrido entre Asunción y Formosa, vio en aquella joven que estaba entrenando a una potencial nadadora de aguas abiertas. De inmediato le propuso nadar el tramo Villa Hayes-Asunción y el desafío se completó en apenas un mes de haber comenzado a trabajar juntos.
Los entrenamientos fueron cada vez más intensos y los desafíos mayores. Hasta que dos años después Escurra batió el récord de Asunción-Formosa (de poco más de 36 horas) de su entrenador y poco después dejaron de trabajar juntos. “Burifaldi era muy bueno, pero era empírico”, confesaba “Nina” en una entrevista concedida al diario Última Hora.

Y fue con el argentino Héctor Segades que redobló la apuesta. Comenzó a probar mayores distancias y el 22 de marzo de 1957 dio inicio a la hazaña histórica. Con la malla y el gorro negro hechos por su madre, cubierta de aceite de ricino y lanolina, además de mercurocromo alrededor de los ojos, a las 8:00 de la mañana Digna se metió al río Paraguay desde una ciudad de Concepción que estaba lanzada a la orilla para brindarle su apoyo.
Y ese apoyo fue constante durante los casi cuatro días que duró la hazaña río abajo, mientras su entrenador que estaba en uno de los botes le acercaba “soyo, cocido, de todo (...) con una piolita” porque por regla no tenían permitido tocarla para ayudarla.
Tras noches de mucho frío y mediodías de mucho calor, finalmente llegó a la altura de Itá Enramada “y podía seguir, inclusive”, pero para evitar cualquier riesgo de salud su futuro esposo le convenció de que saliera, recordándole que ya había logrado el récord. “Fue una apoteosis. Todo el mundo festejando, con petardos, balas, tiros…”, rememoraba emocionada.
María Digna Escurra Colls falleció el 28 de abril de 2013. Para su fortuna, aquella hazaña le permitió ver cómo la gente se agolpaba a orillas del río para celebrar con ella y para celebrarla. Porque la electa mejor deportista paraguaya en los años 1951, 1952 y 1953, madre de Ricardo Andrés y Sonia María Ortellado Escurra, se fue sin los homenajes póstumos merecidos.
Comments